Con el paso del tiempo los constantes avances en ciencia y tecnología han sido de vital importancia para la vida del ser humano ya que estos facilitan en gran medida la ejecución y desarrollo de las diferentes tareas y trabajos, en los últimos años hemos observamos como la tecnología ha evolucionado de manera regular, haciendo que la sociedad tenga una visión más detallada de los diferentes acontecimientos sociales, políticos, económicos, culturales y educativos, que se presentan a diario , los procesos de innovación permiten gestionar cambios y desarrollar nuevas ideas que posicionaran a los individuos en un renglón de productividad y competitividad necesarios para afrontar nuevos desafíos.
En el campo educativo las TICS se ha posicionado como un recurso fundamental y necesario para dirigir el proceso enseñanza- aprendizaje. Las demandas de la sociedad actual ubican la acción educativa como el eje fundamental para dotar a los estudiantes de capacidades y destrezas necesarias para superar condiciones adversas que dificultan en gran medida el desarrollo de su vida individual y social. “En una fase de rápido cambio técnico como el actual, las ventajas se adquieren con el desarrollo sistemático del conocimiento aplicado a diversas actividades. La ciencia y la tecnología ofrecen una de las claves centrales para la consolidación de las ventajas competitivas. (Aldana, 1.994, p. 37). Esto significa que las instituciones educativas debe ser el motor fundamental para generar transformaciones productivas que ayuden a resolver las necesidades de los contextos donde se interactúa diariamente.
En el papel, son muchos los avances que han alcanzado las diferentes políticas educativas sobre la implementación de las TIC en los procesos de desarrollo del país , sin embargo la realidad nos muestra aspectos totalmente diferentes a las políticas planteadas, si bien, se habla de competitividad, esta no deja de ser más que un repetir sin fundamento, ya que lo primordial es trabajar de manera articulada (academia-sector productivo), y a la par con las nuevas tecnologías en aras de alcanzar con éxito las metas y objetivos propuestos, se debe invertir más capital a este particular y se debe evitar a toda costa adoptar modelos de otros países que lo único que hace es frenar nuestra capacidad emprendedora y desconocer la realidad que se vive en cada una de las regiones nuestro país.
En el papel, son muchos los avances que han alcanzado las diferentes políticas educativas sobre la implementación de las TIC en los procesos de desarrollo del país , sin embargo la realidad nos muestra aspectos totalmente diferentes a las políticas planteadas, si bien, se habla de competitividad, esta no deja de ser más que un repetir sin fundamento, ya que lo primordial es trabajar de manera articulada (academia-sector productivo), y a la par con las nuevas tecnologías en aras de alcanzar con éxito las metas y objetivos propuestos, se debe invertir más capital a este particular y se debe evitar a toda costa adoptar modelos de otros países que lo único que hace es frenar nuestra capacidad emprendedora y desconocer la realidad que se vive en cada una de las regiones nuestro país.
El impacto de los diferentes programas educativos en Colombia han sido muy discretos, los gobiernos de turno se han dedicado a dotar a las escuelas rurales de una infraestructura tecnológica que no responde a las necesidades de los estudiantes, los equipos como tabletas y computadoras son obsoletos, no tienen vida útil, la mayoría de sedes rurales no cuenta con acceso a internet y otras no tiene fluido eléctrico; no se entiende como se habla de innovación, de competitividad, de calidad educativa , cuando se carece de una planeación estratégica que conlleve a lograr las metas y objetivos propuestos.
Aldana Valdés, E. (1994). Colombia: Al filo de la oportunidad. Santafé de Bogotá, Misión Ciencia, Educación y Desarrollo, Tomo I, p. 142.

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